domingo, 10 de julio de 2011

Religión celta IV: El mundo feerico

Además de los dioses en el mundo celta hay lo que se pueden considerar dioses inferiores. Un mundo formado por hadas, o duendes, seres con cualidades mágicas pero no con tantas potestades como los dioses propiamente dichos.

La explicación para la aparición de estos seres es que tras ser derrotados los Daoine Side o los Tuatha de Danann fueron a vivir bajo las colinas, transformándose en hadas.

En palabras de Katharine Briggs:

Los Daoine Sidhe son el pueblo mágico de Irlanda. Aunque antiguamente eran altos y hermosos- casi como dioses-, con el correr del tiempo fueron disminuyendo gradualmente de tamaño hasta convertirse en “la buena gente”. Sus casas son subterráneas y submarinas, es decir, están bajo verdes colinas o en las profundidades de los lagos o del mar.
Las hadas fueron llamadas en efecto “buena gente” o “buenos vecinos” pues era creencia que daba mal fario llamarlos por su nombre original. De esta creencia derivan también un numero notable de cuidados que se tienen que dar a las mismas.

Las hadas o los seres feericos tienen unas características muy marcadas y que en ocasiones pueden resultar extrañas. Son muy celosas de su intimidad, por lo que suelen vivir en lugares apartados del resto del mundo. Además debías darle un buen trato si querías obtener su favor.
Aparte de esto se creía que tenían un comportamiento muy similar al de los humanos llegando incluso a celebrar fiestas y hasta funerales.

La reina de las hadas, siguiendo la tradición, era Mab. Era también un personaje ligado al sueño como forma de actuación hacia los humanos. Tenía una segunda faceta, la de Maeve, que de carácter más sosegado. Tras ella tenía una gran corte.

Pero las hadas no eran los únicos seres feericos que recoge la mitología irlandesa. Aparecen otro como los gnomos, o los puck, que se conservan incluso hasta la tradición irlandesa actual. Por ejemplo, un motivo folklórico dice:

Este Puck no parece más que un tonto soñador,
Anda como un muchachito andrajoso
Y de pronto salta detrás de un arbusto
Con el propósito de engañarnos.
Y, guiándonos, nos extravía,
Largas noches de invierno fuera del camino,
Y cuando nos quedamos entre lodo y barro,
Hoh, con una carcajada nos abandona.

Además, los animales considerados sagrados de los que hablamos anteriormente eran también objeto de especiales cuidados por parte de estos seres. También había algunos árboles a los que dedicaban sus cuidados, considerados especiales por los druidas.


Religion celta III: Deidades

Hablar del panteón celta no deja de ser complicado. Las socidades del Mediterraneo que eran complejas y organziadas nos han dado la impresión de que este panteón contaba con un repertorio grande de dioses aparentemente homogéneo y organizado. La realidad es que los dioses celtas son bastante menos conocidos que los celtas o los romanos.

Como ya hemos visto las representaciones de los dioses celtas suelen resultar muy toscas, lo que nos da la idea de que tenían un cierto desprecio hacia las representaciones plásticas de sus dioses.

Los galos (aunque es también aplicable a los celtas irlandeses) decían descender directamente de los dioses de la muerte. El mismo Julio Cesar dice:


Todos los galos blasonan de ser descendientes de Pluton, lo cual dicen ser la tradición de los druidas. Por esta razón, no miden el tiempo por días, sino por noches; en sus cumpleaños y en los principios de mes y años siempre cuentan de modo que el día siga a la noche.
Claro que Pluton es un modo de relacionar al dios celta Dite con el dios romano. En la tradición celta estos dioses de la muerte se denominan Hijos de Mile. Las creencias celtas dicen que los héroes muertos van al país de los muertos, del cual procesen también los hombres vivos. En Irlanda esta región se llama “Tierra de los vivos” “la otra tierra” o “llanura agradable”, y se pensaba que era un lugar situado mas allá del océano que algunos han identificado con la Península Ibérica.

Aportándonos más información sobre los dioses Cesar dice:

El dios que más veneran es Mercurio; este es el que tiene más imágenes; lo consideran inventor de todas las artes, guía de los caminos y viajes, y le atribuyen influencia decisiva en el logro de dinero y en el comercio. Después de este veneran a Apolo, Marte, Júpiter y Minerva. De estos piensan aproximadamente como las demás naciones: que Apolo cura las enfermedade3s, que Minerva inicia a los hombres en sus trabajos y artefactos, que Júpiter gobierna el cielo y que Marte preside la guerra. A este, cuando se resuelven a entrar en batalla, suelen ofrecerle con voto el botín de guerra; cuando triunfan, inmolan los seres vivos apresados reuniendo todo lo demás en un solo lugar. En muchos pueblos pueden verse túmulos erigidos con estos despojos en lugares sangrados, y rara vez sucede que alguno, despreciando la religión, se atreva a ocultar lo que cogió o hurtar lo depositado, y se castiga este delito con la muerte acompañada de tormentos atroces.

Los nombres son desde luego una adaptación romana. Mercurio se refiere claramente a Lug, quien era conocido como el inventor de todas las artes. En la tradición irlandesa es un dios positivo, quien puso en la legendaria colina de Tara sus conocimientos al servicio de los Tuatha Dé Dannan (los segundos dioses o dioses buenos) en su lucha contra los Formoré (los primeros dioses, o dioses de las tinieblas).

De igual modo el resto de dioses forman parte del panteón celta. Cuando Cesar se refiere a Marte se esta refiriendo realmente a Teutates y cuando lo hace de Júpiter se refiere a Taranis (Balar en la tradición irlandesa). Estos dos dioses forman parte de una triada en la que están acompañados además por Esus, a quien también se le hacen sacrificos humanos.

El numero tres parece tener cierta importancia en la religión celta. No solo hay una triada masculina de dioses, como la de Teutates, Taranis y Esus, sino también una femenina formada por Rigani, Belisana y Brigit (con sus respectivos nombres en la tradición irlandesa) que son diosas de la poesía, la metalurgia y la medicina.

Igualmente hay dioses que en si mismos tienen una triple “personalidad”, como Morrigan, a quien se representa junto a Babd y Macha, todas ellas diosas representación de la muerte, sobre todo la muerte en batalla, pero también del renacimiento.

Hay también dioses tricéfalos y una gran representación de símbolos considerados mágicos, como podría ser por ejemplo el triskel.


Religión celta II: Animales y caza

La religión estaba presente en los partes más importantes de la vida celta, y podemos poner por ejemplo la caza.

Es cierto que la caza era un aporte importante para la economía celta, pero también un fenómeno religioso, dado que tiene que ver más con un fenómeno religioso que con un método para conseguir alimento hasta el punto de que son frecuentes las divinidades cazadoras, y los animales que son cazados son normalmente los más respetados (el ciervo, el jabalí y el oso).

La caza requería de un ritual muy preciso. Era necesario reconciliarse con el animal muerto o herido. El pensamiento celta incluye la idea de que en la caza se está tomando algo de la naturaleza, y de que, como todo lo que muere, debe ser devuelto a esta para que pueda renacer. La muerte del animal es un mero transito en el retorno a la vida.

El simbolismo animal

La caza es uno más de los aspectos que muestran la importancia de los animales dentro de la naturaleza dado que, como ya dijimos, muchos de los animales estaban relacionados con ciertos dioses.

Conocemos tabús relacionado con la consumición de ciertos animales que nos hacen pensar en un significado religioso de los mismos. En el clan Coneely (palabra que significa literalmente foca) una tribu del Connaught, estaba completamente prohibido comer focas.


Dejando de lado los aspectos puramente económicos debemos tener en cuenta que los animales más representados en la iconografía de esta civilización son los caballos, los toros, los perros, los jabalís y los ciervos. No sería de extrañar que esto fuera asi por las capacidades de estos animales, respetadas por muchas otras sociedades.

Seguir la pista a estos animales no es difícil, pues no los encontramos solo en las representaciones artísticas, sino también en los enterramientos después del sacrificio de los mismos, ya sea por cabezas o por la osamenta completa.

Otro de los animales más importantes es el caballo, estrechamente relacionado con la divinidad femenina Epona. Es un animal usado en la guerra, pero no es lo único que le hace ser adorado. Su prestancia, su fuerza, su velocidad lo hacía extremadamente atrayente para esta cultura. Tan importante llego a ser que no solo Epona, sino otros muchos dioses lo tomaron como símbolo.

Además los miembros importantes de las tribus solían ser enterrados con ellos.

El perro tiene en la cultura celta un triple simbolismo. Representa la caza, la curación y la muerte. El primer aspecto es comprensible, dado que se les utilizaba como animales de presa. El segundo aspecto viene dado de que se considera la saliva del perro como curativa. El último es más discutido, pero los encontramos enterrados en contextos rituales.

El toro es universal en muchas culturas. Los sacrificios de estos animales son los mejor atestiguados de esta época. La tradición irlandesa habla del Toro Marrón del Ulster que era razonable y sabio como un ser humano.

Hay otros animales que también tienen un claro significado religioso.

La serpiente por ejemplo tiene un claro simbolismo infernal, que también esta presente en muchas culturas dado la relación de estas con la tierra. Simboliza también la regeneración y el renacimiento por su cambio de piel. Los dioses relacionados con la sanación suelen aparecer con esta.

El ciervo es uno de los animales más importantes, es la imagen de la fertilidad, del bosque, la velocidad, y en general del prestigio. No en vano Cernunnos, uno de los dioses más importante, aparece representado con su cornamenta.

El jabalí es el animal más representado entre los celtas. Este mismo y el cerdo son muy importantes para su economía. Encontramos dibujos de los mismos en los cascos y las trompetas de guerra.

El oso es la imagen con la que se representa a la diosa cazadora Artio. Se le representa especialmente en diversos amuletos.

También son importantes las aves. Los cuervos están directamente relacionados con la diosa Morrigan, quien recorría el cielo sobre los campos de batalla transformada en corneja. La paloma a su vez está directamente relacionada con otros dioses, especialmente con los que tienen dotes sanativas.

También aparecen animales acuáticos como por ejemplo los delfines, un animal asociado al culto de las divinidades marinas. El más importante de este gripo es el salmón, a quien se concede una gran inteligencia.

Religion celta I: Naturaleza

La religión celta no es realmente muy conocida y la información sobre ella nos viene dada directamente desde los autores clásicos, los cuales no solían ser testigos directos de lo que ocurría en realidad en este mundo. Lo que si podemos conseguir es tener una idea aproximada del papel que ejercía la religión en esta cultura.

Una de las cosas que más impresionaron a los autores clásicos fue el profundo respeto que los celtas tenían por sus creencias y sus ritos, y sobre todo por lo majestuoso y violento de los mismos. Se habla incluso de sacrificios humanos, y, aunque es posible que estos se realizaran, seguramente no fueran algo común.

La naturaleza

Algo común a las religiones más antiguas, ya desde la prehistoria, es la relación directa que tenían las mismas con la naturaleza. Los fenómenos naturales eran estudiados y muchos de los dioses surgieron para intentar dar explicación a los mismos. La naturaleza era vista como algo vivo y cambiante, una dicotomía entre el dar la vida y arrebatarla cruelmente. Es una tierra en la que nacen los frutos y los pastos, pero que a la vez puede destrozar los mismos.

Es por eso que muchos de los rituales religiosos se realizaban en plena naturaleza, normalmente en los bosques, parajes considerados mágicos. También de esto se hacen eco los clásicos:

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Había un bosque sagrado, jamás profanado desde remotos tiempos, que con sus ramas entrelazadas encerraba un espacio tenebroso y unas gélidas sombras en cuyas profundidades no penetraba el sol. Este bosque no lo ocupaban los Panes, habitantes de campos, ni los silvanos, señores de los bosques, ni las Ninfas, sino los santuarios de unos dioses de barbaros ritos: aras construidas para siniestros altares, y todos los arboles purificados con la sangre humana. Si merece crédito la antigüedad, que sintió admiración por los dioses del cielo, incluso las aves temen posarse en esas ramas y las fieras acostarse en aquellos cubiles; ni siquiera el viento se abate sobre aquellas espesuras ni los rayos que saltan de los negros nubarrones: un horror especial anida en aquellos arboles, que no ofrecen su follaje a la caricia de brisa alguna.

Además, cae el agua en abundancia de sombríos manantiales y las lúgubres imágenes de los dioses carecen de valor artístico y se alzan, como bloques informes, de los troncos cortados. La propia impresión de abandono y el tinte pálido de los troncos podridos produce estupefacción: no se teme así a las deidades veneradas bajo figuras familiares:¡Tanto incrementa la sensación de terror no conocer a los dioses a los que se teme! Ya la fama contaba que a menudo mugían con terremotos las cóncavas cavernas, que los tejos se abatían hasta el suelo y de nuevo se levantaban, que brillaban incendios de malezas que no se quemaban, que se deslizaban dragones enroscados a los troncos. No lo frecuentan las gentes arrimándose para celebrar cultos, sino que lo han dejado a los dioses. Tanto si esta Febo en medio del firmamento como si ocupa el cielo la noche sombría, el propio sacerdote tiene pavor de acercarse y teme toparse de repente con el señor del bosque.
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Como vemos aquí los bosques aparencen como pordiedad de los dioses,que son propietarios de los mismos.El estupor que impregna a la gente y a los animales es el mismo que el que aparece en cujalquiera que llegue a ver a una divinidad.

La presencia de los dioses es perceptible en todas las manifestaciones de la naturaleza Incluso hay dioses menores encargados de cuidar de la misma, de los arboles, los riachuelos, los lagos o los animales.

Otra peculiaridad es que muchos de estos lugares aparecen como puerta al inframundo. Concretamente en la tradiciones irlandesa se habla de viajes al país de los muertos (catábasis, o descenso). En ocasiones un héroe monta en una nave mágica de bronce. En este viaje se encuentra al dios del mar y los difuntos, Manannan, y llega a un país maravilloso. Solo cuando se cansa de este es cuando decide volver.

Otros héroes hacen este viaje a través de los túmulos (los que nos podría llevar a vestigios de civilizaciones más antiguas) o de las cuevas, iniciando entonces un descenso. Es aquí donde alcanza un conocimiento mayor del mundo que le rodea.
Este naturalismo en la religión celta nos aparece también en las recopilaciones épicas antiguas. El Leabhar Ghabhala (Libro de las invasiones) tiene ejemplos claros de esto.

Yo invoco la noble Irlanda,
El este de la gran playa fértil del mar,
Fértiles montañas trepadas,
Trepados bosques de niebla,
Niebla de cascadas,
Cascadas de lagos en la había,
Bahía del pozo en la colina,
Pozo de tribus unidas,
Unión de reyes de Temair,
Temair colina de tribus,
Tribus de los hijos de Mil,
Mil el de los grandes barcos,
Grande la sublime Irlanda,
La muy pálida y grande Irlanda,
Un encantamiento de gran audacia:
La gran audacia de las mujeres de Breise,
De Breise, mujeres de Buaigne;
Fue ella en su morada, Irlanda,
Tomada por ti, Eremon,
Ir, Eber la invocan.
Yo invoco la tierra de Irlanda.

Aparece la naturaleza como el lugar en el que se establecen los dioses, las tribus más importantes de Irlanda y los jefes de las mismas. Más adelante Amhairghin, quien invoca a las fuerzas naturales en el poema anterior, se identifica a si mismo con toda la naturaleza dando a conocer los secretos de la misma.

Esto es la unión entre la naturaleza, la magia, la política y la religión.



viernes, 8 de julio de 2011

Expansión celta

A finales del II Milenio encontramos pueblos que podemos considerar protoceltas a orillas del Danubio,en el Sur de Alemania. Estos pueblos ya tenían rasgos característicos similares a los que encontramos en la Edad de Hierro. La extensión de estos grupos no esta clara, pero lo que si sabemos de forma casi segura es que las rutas comerciales atlánticas del Bronce Final ya eran conocidas por estos pueblos,que es lo que explicaría los datos que tenemos sobre poblaciones de raíz celtica en lugares como las Islas Británicas o Galicia ya de epocas anteriores a la Edad de Hierro.

Estas teorías de grandes migraciones no están del todo desacreditadas hoy en día pero si sometidas a una fuerte critica.

A pesar de las diferencias notables entre los diferentes pueblos y la poca importancia que se le daba,como ya dijimos, a una unidad política, si había una cierta conciencia por su parte de formar parte de la misma entidad. No importa tanto esta unidad política,sino la conciencia compartida y la tradición ancestral considerada común a todas las tribus.

En el caso de los celtas fue la religión y no la política la que jugó un papel central y reforzó los lazos entre todas las comunidades celtas. Peser a las diferencias entras las distintas zonas, la institución sacerdotal de los druidas la mas importante, era pancelta, es decir,se encontraba presente en absolutamente todas las estirpes.

La moral del honor asi como la forma épica de entender la vida y la batalla ayudaron a forjar la idea de lo celta.

Claro que otra influencia importante par la evolución de la sociedad fue el desarrollo de la metalurgia de hierro.Los hornos que se usaban en la Edad de Bronce no tenían la capacidad necesaria para lograr temperaturas lo suficientemente altas como para fundir el hiero. El resultado de usar el hierro para la fabricación de armas fue la obtención de una clara ventaja en cuanto a lo militar.

Junto a estos cambios técnicos la faz cultural de los territorios de Europa se configuro sobre unas nuevas bases. Encontramos entonces siete grandes grupos culturales donde antes existía una unidad: griegos, tracodacios, germanos, etruscos, ligures, iberos y celtas. Ademas de las colonias fenicias que influyen de forma cultural y comercial.

La estratificación social comienza hacerse poco a poco mas compleja. En la Edad del Bronce ya existía una verdadera estratificación social y económica visible claramente en los ajuares funerarios.Estas diferencias se hacen mas visibles en la Edrad de Hierro con la diferenciación de las tumbas no solo por el ajuar sino tambien por la tipología arquitectónica.

Durante la fase inicial de la Edad de Hierro ya se puede dividir Europa en las diferentes áreas:

-La llamada coiné mediterránea: La zona mediterránea occidental y central: con un amplio influjo fenicio y griego.

-El Mediterráneo oriental con las civilizaciones griega y fenicia: de un desarrollo cultural muy elevado.

-El área centroeuropea: con diversos pueblos de un nivel de desarrollo culturar similar y relaciones con los pueblos de las estepas y los focos culturales mediterráneos.

El panorama que encontramos en la Edad de Hierro es por lo tanto muy dinámica. En una primera parte vemos los primeros afanes exploradores y los intentos colonizadores de nuevas tierras en Europa. En la segunda mitad los movimientos de personas y mercancías son mas abundantes afectando a todas las civilizaciones que entran en contacto e interactuan con una red de relaciones mutuas.


El concepto de "celta"

Los celtas fueron siempre un pueblo de estirpes guerreras. En el combate eran encarnizados y su modo de vida, de carácter sobrio y militar,fue admirado por muchos y temido por casi todos. Sin embargo sabían también disfrutar de la paz.

La cultura celta no puede considerarse una unidad política pero si había rasgos en común entre las diferentes tribus que las dotaban de una cosmovisión basada en la independentista de las estirpes y la igualdad. A este respecto hay que decir que los lugares de asentamiento tampoco fueron fijos.

Su religión, que es admirada incluso hoy en día, sea quizás uno de estos rasgos que les dota de unidad. Así no es muy diferente hablar de las tribus gálatas de Anatolia que de las irlandesas.

Lo cierto es que los puieblos llamados celtas, galos o galatas se extienden durante un basto periodo de tiempo un un territorio que abarca casi la totalidad de Europa y Asia Menor. En todos estos territorios dejaron unas huellas a partir de las que haciendo uso de la arqueología nos es muy fácil reconstruir el modo de vida cotidiana de estas sociedades, con las variaciones de cada zona.

Si hay que aclarar que la visión que se tiene hoy en día de los celtas es en ocasiones muy diferente a la realidad. Las razones para esto son diferentes, desde los primeros estudios que se hicieron por parte de los autores clásios, a los medievales, y llegando sin demasiado problema a la actualidad de las religiones llamadas neopaganas que adulteran en cierta medida el conocimiento sobre estas sociedades.

Los celtas eran realmente un pueblo de origen indoeuropeo, con una gran variedad de lenguas (a pasar de que todas guardan un origen común) y unos rasgos culturales, antropológicos, artísticos, guerreros y técnicos muy similares entre si, lo que se explica precisamente por el origen compartido.

A medida que las diferentes estirpes celtas fueron separándose de este tronco común los rasgos se modificaron creándose las diferentes ramificaciones. Estas diferentes familias fueron las encargadas de conquistar los bastos territorios que terminaron perteneciéndoles. En estos territorios se dio el choque con las culturas nativas de los mismos, lo cual también ayudo a la transformación y moldeamiento de las diferentes estirpes.

Los celtas tenían una gran capacidad de asimilación de elementos extranjeros. Después de todo una de las características mas importantes de las estirpes celtas era la absoluta falta de interés por la unidad política. Solo en la Galia Transalpina se han documentado en época romana alrededor de sesenta nombres de pueblos distintos e independientes los unos de los otros.

Las influencias entre los pueblos celtas y no celtas fueron en ocasiones muy estrechas, por lo que en ocasiones es difícil distinguir si hablamos de un pueblo celta o no. Los objetos encontrados en las excavaciones arqueologías no son determinantes del todo,pues salvo algunas excepciones (como las fíbulas,que sirven también para diferenciar los diferentes periodos) son muy diferentes entre si.

A la hora de comparar estas sin embargo hay que tener mucho cuidado, no solo por la separación territorial, sino también por la distancia temporal,como es el caso de los gálatas del S. I d.C. en Anatolia o los pueblos de la Galia en época de Cesar alderredor del S. I a.C.o los celtas irlandeses en época medieval.

En definitiva: El concepto de "celta" es amplio en cuanto a las características de las diferentes tribus que lo forman, pero siempre podemos encontrar rasgos comunes entre todas estas que, en la mayoría de los casos, nos ayudan a identificarlos dentro de esta cultura celta o no.


lunes, 4 de julio de 2011

Los celtas

«Infundía también terror la vista y movimiento de los que se hallaban desnudos en la vanguardia, ya que sobresalían en robustez y bella disposición. Todos los que ocupaban las primeras cohortes estaban adornados de collares de oro y manillas; a cuya vista los romanos, ya se sobrecogían, ya estimulados con la esperanza de rico botín, concebían doblado espíritu para el combate. Después que los flecheros romanos avanzaron al frente, según costumbre, para disparar espesas y bien dirigidas saetas, a los galos de la segunda línea les sirvieron de mucho alivio sus sayos y calzones; pero a los desnudos de la vanguardia, como sucedía el lance al revés de lo que esperaban, este hecho los colocó en grande aprieto y quebranto. Porque como el escudo galo no puede cubrir a un hombre, cuanto mayores eran los cuerpos, y éstos desnudos, tanto más se aprovechaban los tiros. Finalmente, imposibilitados de vengarse contra los que disparaban, por la distancia y número de flechas que sobre ellos caía, postrados y deshechos con el contratiempo, unos furiosos y desesperados se arrojaron temerariamente al enemigo y buscaron la muerte por su mano, otros se refugiaron a los suyos, hicieron público su temor y desordenaron a los que estaban a la espalda. De esta forma fue derrotada la altivez de los "Gesatos" por los flecheros romanos. Lo mismo fue retirarse los flecheros y salir al frente las cohortes, que venir a las manos los insubrios, boios y tauriscos, y hacer una vigorosa resistencia. Cubiertos como estaban de heridas, mantenía a cada uno el espíritu en su puesto. Sólo había la diferencia que eran inferiores, tanto en general como en particular, en la estructura de las armas.»
Polibio, Historias I, II, VIII